Pequeños pensamientos 

No hay nadie que me llene más que tú 

No hay nadie a quien pueda amar más que a ti 

No ha habido nadie que me conozca más que tú 

Eres todo lo que siento, lo que respiro, lo que quiero comprender 

Eres un mundo infinito por descubrir 

No hay momento más eterno que estar junto a ti 

No hay una esperanza más viva que tú 

Quiero serlo todo para ti 

Darte todo lo que soy 

Una y otra vez 

No hay nadie a quien quiero amar más que tú 

No hay nadie a quien quiero llegar a conocer más 

Quiero llegar a perderme en el fondo de tu corazón 

Quiero ser en ti como soy 

Una y otra vez 

No hay nadie a quien piense más que a ti 

Ni nadie que logre alegrarme más que tú 

Has atraido todos los latidos de mi corazón 

Día 40 de cuarentena 

30 de abril de 2020 

Esta mañana sentí que desperté en un mundo diferente, más humilde, más humano, más consciente. Ya no hay afanes, ya no hay prejuicios, ya no hay temor, ya no hay esperas, ya no hay momento para retroceder. El mundo cambio. Y confió que esta realidad sea mejor a la anterior, que estos siguientes días nos llenen a todos de una nueva libertad. No sé si más igualitaria, ¡ya no me importa! solo encuentro en estos días siguientes una nueva forma de ver la vida, una nueva esperanza, un nuevo verano en medio del invierno. 

Después de estos 40 días encuentro un mundo diferente en las calles, lo que más nos atemorizaba ahora es nuestra mayor fortaleza. Veo la forma de pensar diferente, el valor de los momentos ha cambiado. El poder sentir la naturaleza, oler una flor, poder ver el cielo azul, sentir el calor del hogar. Todo lo valoro. Todo lo agradezco. 

Y ahora solo espero que este no sea solo un sueño, un mal sueño del que tengamos que despertar, y lo que pensábamos que habíamos avanzado, se esfume en un segundo. Espero que este sueño sea mi realidad, y que el mundo sea menos temeroso, más libre, con más amor. Espero que todo lo que he perdido lo logre encuentrar, que todo lo soñado se convierta en rialidad, que el cambio que ha llegado parmenezca y se alinie a lo que más amo y anhelo. Que así como cambio el mundo, cambie la vida de todos para algo mejor. 

Día 36 de cuarentena 

26 de abril de 2020

Frases de cuarentena:

“Sólo cuando todo es desesperado la esperanza empieza a ser completamente una fuerza”

“La liberated se encuentra cuando hay alegría y armonía”

“La unión familiar nos mantiene firmes, la espera nos mantiene alegres, y el amor nos mantiene vivos”

“El número 40 es un número perfecto, en 40 días se puede cambiar el rumbo de la historia, del mundo y de un sistema económico pero jamás podrán cambiar los sueños”

“Me han quitado mi libertad pero nunca mis sueños”

“Del caos puede nacer la esperanza, solo cuando se generan crisis es cuando reluce lo mejor”

“Mientras se encuentre una familia en el mundo habrá un futuro” 

“Nunca nos han dejado ser libres, la libertad es única y todos la llevamos en nuestro interior”

“Es un desafío los cambios pero cuando se enfrentan nacen ideas” 

“Que intenten extinguir al ser humano no significa que logren extinguir el amor, porque si el amor vive todo vivirá” 

Autora: Carolina Lozada 

Día 28 de cuarentena 

16 de Abril de 2020

Un nuevo decreto han impuesto, para comprar productos de primera necesidad, los días pares es permitido que salgan solamente las mujeres y los días impares los hombres. Esto ha ocacionado mucha más incertidumbre, molestia y más inconformidad con el gobierno. 

Siento que tengo muchos sueños por delante, que detrás viene una generación, niños, bebés, esperando vivir. Vivir en un mundo tal vez nuevo, de nuevas oportunidades que vendrán a la humanidad. Pero por ahora es difícil, pensar que cada uno de los que tenemos esos sueños y vida por delante tengamos las alas cortadas. 

No encuentro una razón para entender el por qué los niños están viviendo una niñez sin libertad.¿Por qué nos quieren controlar?. Espero que todo tenga un momento mejor, que todo esto que nos ha privado de la libertad, se convierta en un mundo mejor, que dentro de todos florezca la verdadera libertad, no una que tal vez nos impusieron, o esa a la que veníamos acostumbrados. 

Espero que encontremos bajo los escombros de estos derrumbes, la libertad. Una que nos haga soñar, luchar y vivir. Una que nunca olvidemos, y que por ella mejoremos.

Espero que cada día que pasa, tenga el mismo sentir en mi corazón, por las nuevas generaciones que vienen en camino, por las que les espera un futuro, por las generaciones que aún merecen aprender el bien, el amor, y la esperanza. Por esto, cada día intentó dar lo mejor de mi. Cada día intentó despertar y vivir por una generación mejor, ¡a la que no le falte la libertad! 

Día 20 de cuarentena 

8 de Abril de 2020

Son momentos para estar en calma y en espera, no sé si sean solo cuarenta días o más, pero solo espero que este sea el tiempo para un nuevo comienzo para la humanidad. 

Guardo la esperanza, de que el mundo puede llegar a algo mejor. Tal vez un mover más equitativo, donde la creatividad reluzca, donde no se teman a las invenciones, donde crezcan nuevos científicos, nuevas artes, nuevos descubrimientos. 

No es de echar al olvido nuestra pasada realidad, pero el capitalismo nos ha dejado sin identidad, ya no existían los artistas, los literatos, los escultores, lo único, la esencia, lo especial…todo no lo ha quitado el capitalismo salvaje. Y temo el día en el que la sociedad desaparezca por causa de ello.  

Pero mantengo la esperanza de que si los arboles aún guardan nidos, y si las olas del mar guardan peces, si la música aún alegra el alma, si aún puedo escuchar un bebé llorar, y ver un anciano reír, guardo la promesa de que llegará el cambio esperado que pedimos a gritos ¡el ser más humanos, de vivir, de ver y sentir la expresión máxima de la libertad!  

Día 12 de cuarentena 

31 de Marzo de 2020

Hoy quise entender muchas cosas, entre todas ellas, hubo un ¿por qué?, ¿por qué nos está ocurriendo todo esto? ¿Por qué ahora actuamos los inocentes como víctimas? ¿Por qué hemos perdido nuestra libertad?

Y me sigo cuestionando si verdaderamente somos inocentes, si verdaderamente vivíamos en un mundo libre, o si simplemente estamos intentando sobrevivir al caos. 

Y anoche entre mis sueños me preguntaba si verdaderamente merecemos vivir, si merecemos crear en el mundo, si merecemos crecer y multiplicarlo, si verdaderamente merecemos ser seres vivos, si merecemos a un Dios perfecto, si merecemos la paz , la esperanza, el amor, la confianza, el perdón ….. ¿Verdaderamente como humanos merecemos otra oportunidad?

Es difícil llegar a este punto de preguntas cuando hace una semana atrás pensaba que todo esto era por culpa de otros, pero ahora recapacito y siento que somos todos los culpables, en todos hay maldad, hay odio, hay venganza, hay rencor y eso a todos nos hace inmerecedores de un Dios. Simplemente no lo merecemos.

Somos todos el mismo virus, consumistas, envidiosos, engañadores, todos nos hemos convertido en un mismo virus latente en la historia, lleno de odio y desesperación. Creemos que llevamos el control del mundo, cuando la naturaleza y su fuerza nos enseña cada día que puede vivir sin nosotros, creemos que somos capaces de crear grandes edificios cuando nos olvidamos que un simple virus nos puede matar a todos, nos creemos capaces, infinitos, perfectos, eternos….. Y por todo esto simplemente pienso que es mejor escondernos de Dios. 

No meceremos su amor, su ayuda, su respuesta, su compasión, ni merecemos otra oportunidad, ¡basta de todo esto en lo que nos hemos convertido!, lo que más anhelo en este tiempo es que Dios muestre su fuerza sobre todos, que muestre la grandeza de su nombre y podamos nuevamente entender que somos simples humanos incapaces y que cada día deberíamos pedir sabiduría para intentar acercarnos un solo instante al Creador. 

Día 6 de cuarentena 

26 de Marzo de 2020 

En estos días he visto la fragilidad del ser humano, he entendido como un cambio trae desprotección. 

Hemos tenido que permanecer en casa hasta nuevo aviso del presidente. El comercio cerro, solo es posible comprar productos de primera necesidad: comida y medicamentos. Además solo es admitido salir una persona por familia. 

Todos estos decretos por todos los gobiernos a nivel mundial han ocasionado miedo en todos. Han sido cambios bruscos y a pesar de todo he notado lo frágil que somos todos. 

Y esa fragilidad es la que me hace recordar a Jesús, su amor por esa fragilidad humana que todos tenemos, y pienso que ahora no es el momento de escuchar un gobierno o un presidente o un reporte de casos de enfermos sino que es el momento de escuchar a Jesús. 

El ser humano necesita en este tiempo cerrar sus ojos y escuchar, volver a sentir, volver a amar y ahí me involucro yo, pues todos somos frágiles y esta oportunidad que el tiempo nos da es para reconocer que todos somos humanos y necesitamos de Jesús, por sobre todas las cosas.

Necesitamos a Jesús en todo este espacio de tiempo que para nosotros pueda que sea un tiempo de cuarenta días o quince o catorce o los que tengan que venir, pero para el creador son tiempos que él lleva en su corazón para todos los que le amamos.

Y creo que así como Noé vivió bajo aguas por cuarenta días, así como Moisés vivió la presencia divina por cuarenta días y cuarenta noches hasta tener los Diez Mandamientos, así como Jesús ayuno cuarenta días y cuarenta noches, así esperamos todos los que lo amamos su tiempo, su respuesta a el mundo y su intervención. 

Porque más que un gobierno, más que la respuesta de un presidente, tal vez todos los que estamos esperamos es su intervención, su justicia, su nuevo comienzo para con toda la humanidad. 

Te Amo

Como quisiera verte a los ojos de nuevo sentirte, hablarte, mirarte una vez más.

Eres alguien, a quien no he podido olvidar. Eres un momento. Fuiste un momento que me gustaría continuar.

Recuerdo el día, las palabras, tu voz. Recuerdo el tiempo. Tu mirada en la mía tan sutil. 

Como quisiera retroceder el tiempo. Volver a verte. Sentir y amar.

Despierto en un lugar oscuro lleno de misterios en la vana clareza de una sombra inmensa de soledad, y me pregunto ¿cómo llegue hasta aquí? 

La soledad absoluta es el único reflejo que aspira mi vista, y por más que intente recordar no consigo entender el momento que me trajo aquí, entonces le pregunto a el tiempo: 

-¿sabes quién me trajo aquí? 

-Yo no te podré dar la respuesta porque en este universo no hay espacio ni tiempos, mis horas nunca se podrán atesorar. Dile al amor que es él, quien te podrá responder.

-Pero el amor vive en ti, en los momentos que se crean – dijo la soledad 

-El amor es infinito, y este es su universo, yo el tiempo, no tengo dominio sobre él

-Entonces, ¿cómo puedo encontrar el amor?

-A el lo encuentras en la pureza en la fuerza de un sentimiento y pulcritud de un latente suspiro 

-¿Pero si los sentimientos se crean a través del tiempo?- se preguntó la soledad 

-Ellos perduran en la memoria no en el tiempo 

-y entonces, ¿cómo puedo dejar que el amor se cristalice en mi memoria, para encontrarlo siempre? – preguntó la soledad 

-Tallalo en tu universo, y que el invada la paciencia, la bondad, y sea el camíno a la verdad, para que así se grabe tan fuerte que logre extinguir tu nombre, la soledad 

Ayuno

Comencé mi ayuno en el mes de marzo, un lindo mes, me gusta porque es el tercer mes del año y no es que crea en la numerologia pero creo que es un “número divino”, pues todos estamos conformados por tres aspectos: cuerpo, alma y espíritu, es un número que representa lo divino, a su vez lo humano y su unión. 

El ayuno es una de las curiosidades más destacadas que siempre he tenido desde que lo practico. Me gusta tanto investigar cómo empaparme de conocimiento en el tema, pues es una práctica milenaria que tristemente la sociedad consumista la ha puesto en el olvido. Y mencionó el consumismo pues es el fundamento y origen de la obesidad que tristemente afecta a muchos hoy, razón por la cual todo está al alcance, en cualquier momento podemos comprar y comer lo que nuestra mente ambicione, olvidando continuamente que también somos formados por espíritu y que él se vigoriza en la bonanza del ayuno. Por lo tanto esa fue una de las razones por las que participó en la práctica del ayuno, para conectarme repetidamente con mi espíritu que reside en nuestro interior. 

La conexión constante con nuestro espíritu nos lleva a un vínculo, acoplamiento y sensibilidad de los elementos espirituales que conviven en nuestro diario vivir pero al estar tan enrollados por la sociedad consumista nos olvidamos de ese universo de quietud.

Llegando al tema importante, quiero explicar mi experiencia en mi último ayuno. Las anteriores eran simples inconclusas razones por las cuales me gusta practicarlo, sé que extien más pero ahí están las más importantes que pienso son la razón fundamental. Mi ayuno fue de 7 días, comenzando un domingo hasta el día sábado.  

Mi primer día, domingo, fue algo natural mi cuerpo estaba pidiendo a gritos un alto en la comida, razón por la cual no tuve hambre, fue sencillo porque me encontraba en un tiempo de inacción. Me acuerdo que hable con amigos cercanos sobre mi ayuno, eso hizo que otros supieran mi decisión y no se sintieran sorprendidos por mi determinación de abstención de algunos alimentos. Tome también la audacia de solo comer fruta y abundante agua, en el momento que sintiera el clamor de mi espíritu y no de mi estómago. El primer día siempre es algo muy normal, la mente se prepara y el cuerpo también. 

Los cambios empiezan a exhibirse en el segundo día por la noche y en su totalidad en la mañana del tercer día. En ese lapso de tiempo, llega un cambio en la vista, esta es más clara y más sutil, en mi experiencia en la noche del segundo día solo distinguí dos colores el negro y el blanco en lo personal pensé que era algo que iba a mantenerse por los siete días pero desapareció al momento que me dormí para comenzar el tercer día. 

El tercer día fue uno de los más curiosos, me desperté, pero me di cuenta que mi olfato estaba destacadamente desarrollada, me acuerdo que ese día fui a comprar unas bolsas de especies aromatizadas y podía distinguir cada uno de los aromas con tanta fuerza y vigor, olía la fruta específicamente la manzana, antes de ingerirla y era como si el olor de ella  se implantará en mi ser entendiendo los nutrientes que la componen, cada pequeño mordisco era la unión entre los sentidos del cuerpo con la esencia del espíritu en mi interior y eso ocurría cada vez que ingería algo era una sensación más fuerte y poderosa. Hasta el punto de que la barrera entre cuerpo y espíritu se quiebran permitiendo un fluir constante por el espíritu. Cuando el controla el cuerpo, podemos ver inclusive que el universo entero coopera a nuestro favor. Me acuerdo de que ese día estaba esperando un taxi o cualquier transporte que me llevara a un punto específico, era como las 11 de la mañana, estaba haciendo un sol súper fuerte entonces simplemente espere en la estación de un bus. No sentía moverme de ahí por el calor, solo esperar que algo pasara, y paso, justamente a las 12 del medio día llegaron dos personas contándome que también iban al lugar especifico justamente donde yo iba a ir y que estaban esperando un taxi que llego en menos de 5 minutos a donde estábamos todos. Esa tranquilidad nunca la hubiera tenido en un ajetreado día normal sin estar ayunando.

Pienso que cualquier ayuno que se realiza el día tercero es el día en el que se llega a otra dimensión, el cuerpo recae, si es verdad, no se tiene tanto vigor como cuando uno come normal, se pierde fuerza, pero se gana mental y espiritual. Entonces el cuarto y siguientes días son obviamente más habituales ya que se ha ganado terreno espiritual y es cada vez más fácil mantenerse en él.

Cuarto y quinto día el cuerpo mantiene una sensibilidad en el olfato, vista, tacto, y aun en la conexión con otros, se puede ver con mayor claridad la vulnerabilidad del ser humano en su totalidad y hasta distinguir los que son y no forman parte de esa conexión espiritual. Ya al cuarto y siguientes días perdí en su totalidad la necesidad de comer algo que fuera diferente a fruta o beber algo diferente al agua, cada vez lo hacia en lapsos mas largos de horas cuando el espíritu quería conectarse con el cuerpo. Debo admitir que me sentía muchas veces cansada, a veces salía a caminar y regresaba muy agotada después de recorrer trayectos muy cortos. Dormía una vez en el día hasta que mi cuerpo lo necesitaba. Mi mente y mis pensamientos iban a mil. Pensaba en cosas del pasado que hace mucho habían pasado, como también mantenía un interés en el futuro. Tenía oraciones en mi mente contantemente y tomaba un tiempo a solas por la noche y la mañana para reflexionar y meditar.

Después del quinto día para llegar al sexto me ocurrió algo muy peculiar. Estaba caminando hacia el mercado para comprar unas manzanas, compre unas 5 manzanas rojas que pensé comérmelas después, al regresarme de un instante al otro el clima cambio inesperadamente pues estaba haciendo el sol mas lindo de la vida cuando de pronto mientras iba caminando todo cambio a una ráfaga extraña de viento frio tan potente que no dejaba que siguiera adelante, me moleste muchísimo entonces decidí regresarme, cuando tome la dirección contraria el viento se calmo inexplicablemente. Nunca supe porque sucedió esto, pero como dije anteriormente el universo entero estaba conectado a mi favor, y paso que después de retroceder en la dirección contraria me encontré con una amiga que me dio unas palabras de aliento y paz que necesitaba escuchar.

El ultimo día sentí hambre y del hambre una sensación extraña de enojo porque sentía que nuevamente iba a regresar a mi estado “normal” de alimentación. Aun ese día mis pensamientos iban a toda, pensaba en muchas cosas, algunas de ellas muy sensibles otras muy irracionales. Entonces decidí ir a un viñedo en donde tomé agua, pensé escribir mi experiencia. Cada detalle, aunque pareciera extraño y hasta misterioso, pensé en relatarlo, tal vez los que han experimentado el ayuno podrán armonizarse con mi experiencia o a la vez no. No lo se, cada cuerpo ser y espíritu es diferente, unos más sensibles que otros. Entonces escribí, escribí muchas cosas que después del ayuno no me cabía en la mente imaginar lo que había escrito.

Al octavo día comí, olí la comida y mastique pausadamente, respire profundo, pensé en cada sensación y conexión espiritual vivida. Pensé en la afinidad que el espíritu tiene en nosotros. Pensé en el poder que existe en nosotros cuando suplantamos algunos alimentos y nos abstenemos de muchos. Pensé en la importancia de vivir en una conexión contante con el espíritu y eso me dio algo de melancolía pues muchas veces por los afanes de la vida diaria comemos sin pensar que el espíritu vive en nosotros, que también somos más espíritu que cuerpo y que si valoramos su guía y control llegaremos a vivir una vida más placentera y sana en donde nuestros dones espirituales se enaltecen dando paso a una atmosfera diaria dimensional.
 

{Para saber más sobre el ayuno recomiendo estos dos libros: “Ayuno fuente de salud” por Lee Bueno y “Que comería Jesús de Nazareth” por Don Colbert}